Víctimas
La víctima es el héroe de nuestro tiempo. Ser víctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier crítica, garantiza la inocencia más allá de toda duda razonable. ¿Cómo podría la víctima ser culpable o responsable de algo? La víctima no ha hecho, le han hecho; no actúa, padece. No somos lo que hacemos, sino lo que hemos padecido, lo que podemos perder, lo que nos han quitado. Pero ya es hora de superar este paradigma paralizante que divide la sociedad en víctimas y culpables, y rediseñar una praxis, una acción del sujeto en el mundo que sea acreedora de futuro, no de pasado.
Taller Monográfico «El Guerrero Interior». Institut Gestalt (Barcelona) – Taller de Otoño 2017
En vísperas del encuentro, estamos ilusionadas. Quizá hasta podría decirse que desbordadas, pero como no somos nosotras las que hemos de realizar el camino, sino sólo acompañaros lo mejor que sepamos, ese desbordarnos nos alegra y nos motiva. Hace tiempo que sabemos que este barco nos lleva siempre más allá de lo que podemos concebir porque cada uno de vosotros en sí mismo, y todos vosotros juntos, realizáis una y otra vez el milagro.
Esta noche
Esta noche no nos desvelaremos; velaremos. Esta noche no burlaremos la muerte; honraremos la vida. Esta noche no nos disfrazaremos de muertos; nos desnudaremos de vivos. Esta noche no haremos fiesta entre las sombras; celebraremos la luz. Esta noche, los que aún estamos encenderemos una vela por todos y cada uno de quienes ya no estáis y honraremos vuestro recuerdo. Padres, hermanos, amigos e hijos no nacidos. A todos vosotros, gracias.
El Salto del Corazón
Es dífícil tener corazón. A las primeras de cambio, lo sustituimos por las tripas y ni siquiera nos damos cuenta. Al fin y al cabo, todo sabe a pasión. Pero no se parece en nada. En nada. Sólo cuando estamos locos confundimos los sabores. Se puede tener a la vez corazón y miedo, pero no sacar el corazón del miedo porque correr tamaño riesgo con consciencia sólo puede apoyarse en el amor.
Taller Monográfico «El Guerrero Interior» – Taller de Otoño 2017
¿Qué es lo esencial del camino del Guerrero? El corazón y el compromiso con el corazón, la voluntad entregada a ese centro, esa presencia firme que permite que cada paso conduzca poco a poco a la paz, al sentido, a la solidez y a la fuerza.
Una de zombies
Veo a mi alrededor como la gente se transforma por momentos. Cambios súbitos de posicionamiento. Giros inesperados en sus patrones de pensamiento e ideologías. Discursos aprendidos que se expresan con unos niveles de agresividad y violencia sólo comparables con la rapidez con la que se propaga su contagio. Personas ayer sensatas, de pronto, han reemplazado la razón por la locura. Mentiras y manipulaciones de diferente signo, pero tan obvias las unas como las otras, se erigen como credo obligatorio so pena de vituperio y escarnio público. Los argumentos han perdido toda lógica, la moderación se torna sospechosa, la emocionalidad se desborda y la impulsividad toma el control.
Quise firmar la paz, pero no pude
No creo que pueda llegar a tener el corazón en paz, a favorecer la paz a mi alrededor, si no logro armarme de un valor, un amor, una resolución, una tenacidad y una serenidad mucho mayores que los que me hacen falta para lanzarme a esas grescas que, como a tantos o como a todos, me llaman. Tenerlos muy bien puestos. Particularmente bien puestos.
Paz, Paz, Paz – Y sólo Paz
Sólo hay una guerra verdadera: la que cada uno de nosotros libra en su interior, a menudo provocada por su parte más oscura, por su ceguera, por su orgullo herido, por su miedo, por su incapacidad de ver al otro, por el “tú me has herido a mí, ahora yo te hiero más a ti”… seguramente sabéis de lo que hablo ¿o no? Maldito ego.
Taller Monográfico «El Guerrero Interior» – Taller de Otoño 2017
El corazón es el centro del camino del Guerrero, no la guerra. En realidad, nos atrevemos a decir no sólo que lo propio del Guerrero no es la guerra, sino que lo propio del Guerrero es acabar con la guerra: la que está "dentro" de él y la que libra con "lo de fuera". El Guerrero sólo se mete en la guerra cuando no hay más remedio y únicamente para acabar con el conflicto.
Solos y Entrelazados
Es cierto que estamos solos y es igualmente cierto que avanzamos entrelazados. Abrirnos a esta aparente paradoja es el modo de dejar de ser tuertos.