Lo Inexorable
Los tiempos de guerra son difíciles porque apenas nadie puede ver bien la realidad y aún menos actuar sobre ella de una manera sanadora.
Los tiempos de guerra son difíciles porque apenas nadie puede ver bien la realidad y aún menos actuar sobre ella de una manera sanadora.
"Un guerrero construye la paz verdadera y la paz verdadera no deja fuera a nadie. Lucha por, para, no contra." Con tristeza, debido a la pandemia de COVID, suspendemos el taller de agosto de El Guerrero Interior (Institut Gestalt, Barcelona). Esperamos poder volver a encontrarnos cuanto antes. Os dejamos también una reflexión, por si os acompaña 🌹.
Nadie, nada nos cambia. Sí que se nos concede, por otra parte, la semilla del cambio, el momento desvelado en que la consciencia vio y el alma comprendió. La cerca rota. El momento íntimo. Saborear el coste y el vacío. Recobrar el gusto del amor. Podemos tomarlo o perderlo y ambas elecciones serán respetadas por igual.
De qué tenemos hecho el amor para que no se alimente ni se desarrolle en todas las direcciones, para que lo que llamo amarme te empobrezca y lo que llamo amarte me perjudique. Qué falacia burda o sutil hemos estado confeccionando poco a poco hasta llegar aquí sin que en estos momentos nos extrañe ya nada de este planteamiento perturbado.
Quién se ocupa del resentimiento. La herida del Rey Pescador nos obliga una y otra vez al enconamiento o la aventura, a la esterilidad o la transformación. No hay escapatoria posible.
El ángel no llegaba. Y no porque no fuera esperado con ganas. Simplemente sucedió que fueron pasando primero los días, y finalmente las horas, sin que se supiera nada de él. Extraño, porque ni la guerra, ni el dolor, ni la muerte, ni la crueldad, ni la ausencia, ni el expolio, ni la materialización de algunas de sus peores pesadillas y de otras desdichas con las que nunca había atormentado su imaginación habían retrasado antes sus encuentros.
El Guerrero construye la paz y protege la libertad. Otra cosa es una perversión de su razón de ser. Y muy frecuentemente, para ello son necesarios mucho más valor, disciplina, ecuanimidad, amor y sacrificio que para mantener encendidos el fuego de la batalla y las ataduras que nos seducen con sus promesas.
Como siempre, una experiencia verdaderamente profunda sin dejar de ser, en realidad, muy sencilla. Tan mágica e inesperada como absolutamente real. Una aventura que, edición tras edición, jamás ha dejado de sorprendernos. De nuevo, por vuestra confianza y vuestra entrega, y por hacerlo posible una vez más. ¡Gracias! #musicayterapia
Es cierto que no podemos abarcar, y por tanto definir, el amor, pero sí que podemos ir acotando actitudes o rasgos. Hace unos días, hablábamos de querer y amar. Hoy os proponemos detenernos en una actitud: lo que nuestra siempre recordada Suzy Stroke llamaba quererse bien.