En el borde del desfiladero
Si somos afortunados y logramos habitar nuestro cuerpo, cosa que creo que consigue bastante gente a lo largo de la vida, llega un tiempo en el que empezamos a tener verdaderas ganas de acabar con la guerra. No como pensamiento, sino como una necesidad que brota de las entrañas y se remansa en el corazón. No [...]